Historia de Turkmenistán
Descubra una historia y un patrimonio cultural de miles de años

El Turkmenistán antiguo
El territorio del actual Turkmenistán está habitado desde tiempos remotos. Los hallazgos arqueológicos, sobre todo en yacimientos como Gonur Depe, en la región de Margiana, revelan que esta tierra acogió una de las primeras civilizaciones del mundo, que se remonta a la Edad del Bronce (hacia el 2000 a. C.).
La región formó parte de varios imperios antiguos, entre ellos el Imperio parto, uno de los Estados más poderosos de la Antigüedad. La antigua ciudad de Nisa, capital de los partos, fue testimonio de la importancia estratégica y el refinamiento cultural de la región.
En el siglo XII, Merv había llegado a ser la mayor ciudad del mundo, con medio millón de habitantes, y era un importante centro del saber y la cultura islámicos en la Ruta de la Seda.
La época de la Ruta de la Seda
Su ubicación en la Gran Ruta de la Seda convirtió a Turkmenistán en una encrucijada clave de civilizaciones. Ciudades como Merv, Nisa y Kunya-Urgench prosperaron como grandes centros comerciales donde se mezclaban mercancías, ideas y culturas de Oriente y Occidente.
La región se hizo famosa por sus hábiles artesanos, que producían exquisitas alfombras turcomanas, joyas minuciosamente labradas y hermosas cerámicas que se comerciaban entre continentes. Estas ciudades eran también centros del saber que atraían a eruditos, artistas y mercaderes de todo el mundo conocido.
A pesar de las numerosas invasiones y destrucciones, como la conquista mongola del siglo XIII, el espíritu resistente del pueblo turcomano perseveró y mantuvo su identidad propia y sus tradiciones culturales.


El Turkmenistán moderno
Tras siglos bajo distintos imperios, Turkmenistán pasó a formar parte del Imperio ruso a finales del siglo XIX y, después, de la Unión Soviética. El 27 de octubre de 1991, Turkmenistán declaró su independencia y se convirtió en una nación soberana.
El Turkmenistán independiente ha procurado preservar su rico patrimonio cultural sin renunciar a la modernización. La capital, Asjabad, se ha transformado en una ciudad moderna conocida por su singular arquitectura de mármol blanco, que le ha valido un lugar en el Libro Guinness de los Récords.
Hoy Turkmenistán celebra su legado antiguo con numerosos museos, monumentos históricos restaurados y festivales culturales, y mira al futuro con inversiones en educación, infraestructuras y conservación del patrimonio cultural.
Patrimonio cultural
El patrimonio cultural de Turkmenistán se conserva en varios sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO, como la Antigua Merv, Kunya-Urgench y Nisa. Los museos del país albergan objetos de valor incalculable que abarcan milenios, desde la cerámica de la antigua Margiana hasta los ritones partos de marfil y los manuscritos medievales.
El pueblo turcomano mantiene vivas sus artes tradicionales, en especial el tejido de alfombras, considerado un tesoro nacional. La música, la literatura y las tradiciones orales turcomanas se siguen transmitiendo de generación en generación y mantienen vivo el espíritu del antiguo Turkmenistán en la era moderna.